Nacida originalmente desde el seno de una muy reducida comunidad
evangélica
cruceña en el año
1965, años en lo que esta iglesia era excluida socialmente, empezó con mucha
dificultad
a brindar por entonces nobles servicios financieros en un santa cruz que a la
vez también
daba sus primeros pasos como ciudad.
Fue en las mismas salas y comedores de sus fundadores desde donde se
planificaron las primeras políticas del Buen Samaritano Limitada, lo cual da cuenta por si mismo del
esfuerzo mencionado.
De ellos vale destacar que fueron gente que creyó que se podía hacer camino
juntos con mucha
perseverancia e inspirados indiscutiblemente en la fe cristiana.
Y así
quizás sin imaginárselo este grupo de socios colocaron las primeras
piedras de lo que
mas tarde seria una institución indiscutiblemente sólida.
Fue a la vez la época marcada nítidamente por la aparición y expansión casi
abrupta de un sistema
que en muy pocos años tendría un papel preponderante para el crecimiento de
santa cruz, se trataba del
sistema cooperativo de ahorro y préstamo.
Ante esa realidad, la solidaridad, la ayuda mutua, los principios cristianos,
fueron los sustentos
cooperativos que desde entonces mantenidos hasta hoy intocables por la
cooperativa El Buen
Samaritano

El mismo nombre se inspiraba en la imagen del personaje bíblico retomándose a
través de su figura el
concepto de ayudar al q mas lo necesita, coincidentemente con este ejemplo de
vida fue que la
cooperativa tuvo como principal objetivo, al nacer destinar sus servicios
justamente a
los q mas lo precisaban, es decir al sector social que no podía acceder a los
bancos.
Hasta que en 1995 la cooperativa tuvo el relevo dirigencial formado por la nueva
generación de
personas, profesionales cristianos altamente calificados y especializados en
administración
financiera que redefinieron la misión y visión de la cooperativa renovando su
razón de ser
y aceptando los desafíos ya no solo de la competencia sino de la cercana llegada
de un nuevo
milenio.
Esta nueva
generación tomaba la conducción de la cooperativa desde sus cenizas,
tan solo se contaba
en aquel año con activos que apenas alcanzaban los 120 mil dólares soportando
una perdida del 40%
de su patrimonio y conformada por solo ochenta y ocho asociados.
La crisis, afectaba sin embargo a todo el sistema, reflejado en el notable
descenso en la calidad
de los servicios financieros. El Buen Samaritano Ltda. de una manera silenciosa
pero efectiva se
propuso superar esa etapa realizando una labor institucional muy comprometida
con sus socios
y dirigida principalmente a los sectores de menores ingresos.
La reorientación de esa política condujo a una nueva etapa institucional
cristalizada a
comienzos del 2000 también encabezada por la iniciativa de una nueva generación
dirigencial
que llego para poner el hombro sobre todo con la intención de nuevos recursos
que le permitían
competir en mejores condiciones.
Esta nueva etapa tuvo su corolario en el año 2002 año en el que se amplio y
refacciono su
oficina central hasta convertirse en un moderno edificio dotado de todas las
condiciones
para la atención de un publico que ya formaba una masa societaria de 4500 socios
activos
que comparativamente con la situación de pocos años antes, 1995 colocaba a la
cooperativa
liderando el índice de crecimiento anual.
El acto de inauguración de sus nuevas instalaciones también fue la ocasión para
presentar
oficialmente la nueva imagen corporativa de la institución, decisión asumida
luego de un serio
y acertado análisis de la situación en la que se incorporaban nuevos elementos
que reflejaban
la agilidad y modernidad pensada.
En esta etapa se dio
énfasis al mejoramiento de la gestión administrativa por un
lado y por
otro al mejoramiento y modernización de los servicios ofrecidos a su publico.
De esta manera por ejemplo se reforzó el servicios de créditos incursionando
exitosamente
en aquellos destinados a vivienda, cuyos mayores beneficiarios fueron los
segmentos socioeconómicos medios y medios bajos.
Las llamadas Casas Económicas se convirtieron rápidamente en un producto de gran
aceptación
en el mercado, hecho que les permitió posicionarse como entidad especializada en
prestamos
para la casa propia.
Nacieron paralelamente nuevos servicios antes
exclusivamente ofrecidos por la
banca como
la tarjeta de debito Visa Electrón, instalación de cajeros automáticos Autocoop
para operaciones
hechas desde vehículos y finalmente la ampliación de centros de atención y
cobranza de facturas
en puntos estratégicos de la ciudad con horarios extendidos, tal como sucede en
la agencias
Hipermaxi Norte e Hipermaxi Sur resultado de una alianza estratégica con estos
centros
comerciales.
Finalmente los activos que hoy superan los 9 millones de dólares sumado a una
cartera regularizada
y estable representan quizás el respaldo mas objetivo de la Cooperativa
totalmente consolidada en
el mercado y que se ha convertido en el verdadero referente del sistema
financiero
cruceño.
!!!!Cooperativa de Crédito EL BUEN SAMARITANO SOMOS SOCIOS!!!!